Durante el trayecto (parte 8)
Habían pasado siete largos años en la isla de Calipso. Un día se presentó hermes, mi viejo conocido, y no se que le dijo a Calipso pero cuando terminaron de hablar, vino hacia mi y me dió la libertad, me dió materiales para construir una lancha: lona, maderas etc. y me provisionó de alimentos, pasados unos días, el dios poseidón, se dió cuenta de que andaba por sus tierras, el oceano, y me envió fuertes oleajes y vientos que me arrastraron a las profundidades del oceano. Cuando me rendí y dejé de luchar Ino, la reina del océano, me ayudó, me dijo que me quitara la ropa que me pusiera una tela verde en la cintura que me acababa de proporcionar, que esa tela me quitaría el medo y, tras esto, tal como llegó desapareció, me dijo que llegara nadando a la orilla antes de marchar, cuando llegué a la orilla, quedé inconsciente durante unas horas , y, cuando desperté, lanzé la tela, sin mirar, al agua. Vi unos matorrales y hojas por el suelo, fuí directamente hacia ellos me recosté, y, bulgarmente hablando, me quedé frito.
No hay comentarios:
Publicar un comentario