Durante la travesía (parte 9)
Cuando
me desperté, escuché gritos que parecían de guerra, pero luego, agudizé
el oido, eran de chicas jugando, me quedé un rato haciendo el perro, y,
cuando conseguí levantarme, cojí una rama para tapar mis vergüenzas,
cuando me acerqué a las damas, todas empearon a gritar y a correr a la
vez, todas menos una, la hija de Antinoo. Dijo a sus doncellas que me
dieran vestimentas y un manto. Me acompañaron al rio para que me
lavara,les pedí que me dejaran solo, me hicieros caso. Me senté en la
orilla, notaba que alguien me observava. Las doncellas me dieron comida y
bebida, y, cuando ya se marchaban, la princesa me dijo que tenía que
conocer a su padre. Me dió instrucciones de lo que tenía que hacer. Una
muchacha, me guió hasta el palacio. Cuando llegué a palacio, un gran
bosque de flores me acogió, entre en el palacio y fuí directamente a los
pies de su madre, y, me arrodillé extendiendo los brazos, me acojieron
muy amablemente, y, hasta me propusieron casarme con su hija. ya era
demaiado tarde y tenía sueño asi que, me dieron una manta y dormí como
un lirón.
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