Durante la travesía (parte 2)
si no fallan mis calculos, llevavamos diecisiete días navegando, diecisiete dias sin tocar tierra firme, hasta que divisamos unas pequeñas islas a lo lejos, remamos rapidamente, desprendían un fuerte olor, un olor... inexplicable, pero no malo sino diferente. Decidimos quedarnos a pasar la noche, aún no había amanecido cuando escojí a doce de mis hombres para que fueran a explorar las otras dos islas. Pasó casi medio día y decidí ir con otros hombres a buscarlos,no hacía falta buscar mucho sinceramente. En una cueva cercana, se escuchaban gritos de personas, la cueva, estaba tapada por una roca gigante imposible de mover, a los lados, unas vallas gigantes como las de los pastores para guardar sus animales, estaban llenos de ovejas y cabras pero...ningún pastor a la vista. Empezó a anochecer y oimos como un rebaño se aproximava hacia nosotros y decidimos escondernos en una espesa niebla, un cíclope, nos detectó,y le conté todo lo que nos había pasado y porque estabamos allí pero no nos hizo caso y nos atacó, estabamos encerrados en su cueva y, iba a matarlo pero... si el moría moríamos todos. Lo engañé y le dije que me llamaba "nadie",y le clavé mi puñal en el ojo,empezó a gemir y a gritar !NADIE ME HA HERIDO¡ y, cuando sus hermanos aparecieron nosotros ya estábamos muy lejos de allí
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